Artículo de Patxi Erdozain publicado en GARA el 8 de octubre de 1999.
Patxi Erdozain * Miembro de la Asociación Orreaga
No creía que pudiera ser tan difícil comenzar con este artículo. Había pensado empezar escribiendo sobre el significado de la fiesta y me encuentro que mis conocimientos no me dan para aportar algo que pueda ser interesante.
¿Qué significado tiene la fiesta? Lo que he leído sólo me da para decir que la fiesta para nuestros antepasados era algo muy unido a la naturaleza con sus estaciones y cosechas y a la convivencia de pueblo. Ahora, en una sociedad industrializada y más individualizada, la fiesta se confunde más con el descanso, las vacaciones...
Lo que sí tengo claro es que hoy las fiestas que nos imponen tienen una relación clara con los intereses de quienes ostentan el poder. Solamente hace falta hacer un repaso a las 14 fiestas oficiales, la mayoría de «guardar», que tenemos hoy: una local, otra de «provincia» y las demás relacionadas con los intereses del Estado-Nación, en connivencia con la iglesia católica, que nos toca soportar. A la mayoría de ellas se les ha tratado de dar un contenido o tinte religioso, pero hay algunas que resaltan por su relación directa con el nacionalismo que se nos trata de imbuir: la del 25 de julio del «Santiago y cierra España», la de la Constitución heredera de la del 18 de julio, de tiempos de Franco, y la del 12 de octubre, llamada fiesta de la Pilarica pero también llamada fiesta de la Hispanidad, fiesta de la raza, fiesta de la Guardia Civil y hasta fiesta del «descubrimiento» de América.
Todos los pueblos del mundo celebran sus fiestas autóctonas, relacionadas con eventos que han marcado su historia y que reafirman a sus habitantes en su convicción de pertenencia a ese pueblo. Y nos alegramos de que los franceses, ellos, celebren su 14 de julio, los venezolanos la fiesta de Bolívar, etcétera.
Pero algo muy distinto es cuando a la chita callando, a través de estas fiestas impuestas, tratan de inocular su propia nacionalidad a otros pueblos distintos. Las fiestas pueden ser celebración de algo importante para un pueblo pero también forma de imponer sentimientos de pertenencia a naciones ajenas.
Y ése es nuestro caso. ¿Qué nos pueden decir a nosotros, los navarros, esas fiestas del 25 de julio, del 6 de diciembre y, mucho menos, esta cercana del 12 de octubre?
Pero las fiestas ahí las tenemos y nos preguntamos qué hacer con ellas.
Desde Orreaga hemos pensado aprovechar esa fiesta del 12 de octubre, «gansa» para tantos navarros, para hacer algo que creemos importante. Pretendemos hacer una «Mendi Martxa», que haga el recorrido por parajes otoña- les, desde Amaiur hasta Elizondo. En Amaiur haremos ante el monumento un pequeño acto en recuerdo de los antiguos defensores de Navarra y, después de 3 o 4 horas de marcha, terminaremos con una comida popular en la capital del Baztán.
Con este acto pretendemos potenciar los objetivos por los cuales varios elkartes de toda la geogría de Navarra hemos decidido echar a andar este proyecto de Orreaga.
Conocer Navarra y conocernos los navarros. Nuestra tierra es rica en variedad de paisajes, formas de ser y costumbres de vivir, pero también está llena de muros que nos dificultan el mutuo conocimiento. En la primavera pasada nos autoconvocamos para conocer las Bardenas y fue un día de grato recuerdo; expertos conocedores de aquellos parajes nos introdujeron en aquellos laberintos y la convivencia de navarros venidos de las seis merindades nos quedó grabada gratamente. Un paso, aunque muy pequeño, para facilitar el encuentro necesario.
A este recorrido por el Baztán, no van a acudir los navarros del otro lado, ya que lo del 12 de octubre es para los de este lado de la frontera. Hoy por hoy los navarros no tenemos una fiesta que podamos juntos celebrar. Tampoco podrán venir de otros herrialdes de Iparralde, pero bienvenidos quienes se acerquen de Gipuzkoa, Araba o Bizkaia.
Queremos reafirmar asimismo nuestro compromiso por potenciar nuestras señas de identidad, nuestra personalidad de pueblo. Somos muchos los elkartes desde Tudela hasta Baigorri que estamos empeñados en reivindicar nuestra historia y reconstruir nuestro pueblo.
Bienvenidos todos aquellos que decidan celebrar con nosotros esa fiesta que no es nuestra fiesta.